Debate: Vueltas de carnero presidenciales. ¡Quién gira más!
Veamos el video, para quienes se lo perdieron:
No sé si Piñera se operó la cara para tener una sonrisa permanente cada vez que da una respuesta o si tiene unos ganchos invisibles a cada lado de la boca que le sujetan las comisuras de los labios, pero siempre tiene la cara más feliz de todos los que se encuentren en la sala. ¡Si se parece a mi viejo cuando yo era chico y le pedía un juguete! Con la respuesta eterna: “sí, hijo, tranquilo, si te lo voy a comprar”, tratando de tranquilizar a los ingenuos para sacárselos de encima.
Y no se decide si hacer el papel del papá conciliador o el del niño malcriado. “¡Mamá, es mi turno de ser presidente, el Lalo ya jugó con Chile, me toca a mí!”
Así ocurrió en el debate cuando uno de los periodistas le preguntó acerca de su opinión sobre a quién le atribuye la responsabilidad de terminar con la brecha social. Si sólo del Estado o también de los privados.
“La responsabilidad es del Estado y de toda la sociedad, pero la forma de combatir la pobreza es muy importante.”
¿Aló? ¿No escuchaste la pregunta o no alcanzas a entender el idioma mano de obra? Es como si le hubiesen preguntado si prefería peras o manzanas y responde que le encantan las naranjas porque son dulces y jugosas.
Frei, por supuesto, no se queda atrás con sus respuestas cascarrabias, como si le ofendieran las preguntas y les estuviese haciendo un favor a los periodistas al contestar, como cuando le preguntan si está de acuerdo con que el aborto terapéutico siga siendo penalizado en Chile, a lo que responde, en tono petulante como si la pregunta no estuviese a su altura: “Lógicamente no estoy de acuerdo. Lo que yo he dicho es que este es un problema que está oculto en la sociedad chilena. Tenemos cifras que nunca conocemos, se habla de sesenta, ochenta, cien mil abortos por año. O sea, eso es atentar contra la vida.”
Toda esa ofensiva para después decir que la penalización al aborto dependería de cada caso en específico. Es decir: no comprometerse a nada, dejar el asunto flotando. ¿Quién entiende estas contradicciones? Por lo que estoy viendo, su manera de responder es hablando primero sobre el encabezado de la pregunta para tranquilizar a la audiencia y después seguir hablando cosas sin sentido. ¿Qué hablamos ayer sobre darle sentido a la flecha? Parece que no sirvió de mucho nuestra conversación.
¿Y no era que Enríquez-Ominami se presentaba como el independiente con nuevas soluciones y un cambio de aires? Te cuento, Marquito, que Bolivia no aceptó el tratado en su momento cuando fue planteado por Pinochet en el siglo pasado. Así que eso de “me declaro Pinochetista frente a la demanda marítima boliviana” no va con tu supuesta imagen.
Para rematar este asunto, llega el tata Arrate con su bastón, cantando “No woman, no cry”, diciendo: “En el caso de la marihuana, yo soy partidario de despenalizar el consumo y el cultivo para uso estrictamente personal”, lo cual según sé, ya es legal. Corríjanme, por favor, si me equivoco.
El consejo de Demien es:
1) Contesten lo que se les pregunte, NO divaguen.
2) Cambien esa parada arrogante de mirar a la gente hacia abajo.
3) Dense volteretas hacia adelante, no hacia atrás.
Γειά σας,
Demien.