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Pidan wantán, no programas.
Una vez más me veo en la obligación de hablar sobre la pobre imaginación de los “creativos” chilenos.
Plagio por aquí, plagio por allá… Me siento disco rayado viéndome en la obligación de repetir una y otra vez la misma crítica. Desafortunadamente, en este país no hay un deseo de superación y siempre se recurre al camino conformista de sólo cumplir con la tarea y cobrar el sueldo a fin de mes.

Los diálogos pauteados de los concursantes y animadores, según el guión original traducido en Google del japonés al español, terminan por matar la espontaneidad, un factor tan relevante para el éxito de estos programas en el extranjero.
Y para finalizar este asuntillo los invito a jugar conmigo a “Encontrando las 3 diferencias” en este programa (aparte de las que yo ya mencioné).
Los consejos de Demien son:
1) Las importaciones de Oriente, déjenselas a las multitiendas.
2) No sean conformistas y empiecen a generar ideas propias.
3) Si van a copiar: HÁGANLO BIEN.
Γειά σας,
Demien.
Plagio por aquí, plagio por allá… Me siento disco rayado viéndome en la obligación de repetir una y otra vez la misma crítica. Desafortunadamente, en este país no hay un deseo de superación y siempre se recurre al camino conformista de sólo cumplir con la tarea y cobrar el sueldo a fin de mes.

La constante piratería de programas internacionales me tiene constipado consternado. Un claro ejemplo en que se copió compró un programa y se dejó exactamente igual al original (pero a la mala) es el caso de “La Muralla Infernal”, traída a Chile por el canal Mega, desde Oriente, originalmente llamado “Human Tetris”.
El programa tipo concurso trata sobre personas vestidas comoextraterrestres astronautas que intentan pasar por una muralla de plumavit con un agujero de forma imposible de imitar con el cuerpo, a no ser que seas contorsionista. Lo que hace atractivo este programa en su versión original es ver las caras de las personas tratando de ponerse en la forma que aparece en la muralla para poder atravesarla sin caerse al agua.
Al dichoso programa no le fue tan bien como el canal esperaba, ¿o ingenuamente pensaban que como tenía éxito en Youtube pasaría lo mismo si se traía a Chile? Lo que no tuvieron en cuenta es que los chilenos, con sus caras desabridas, no alcanzan el carisma de nuestros amigos asiáticos de expresiones tan divertidas.El programa tipo concurso trata sobre personas vestidas como
Los diálogos pauteados de los concursantes y animadores, según el guión original traducido en Google del japonés al español, terminan por matar la espontaneidad, un factor tan relevante para el éxito de estos programas en el extranjero.
Y para finalizar este asuntillo los invito a jugar conmigo a “Encontrando las 3 diferencias” en este programa (aparte de las que yo ya mencioné).
Los consejos de Demien son:
1) Las importaciones de Oriente, déjenselas a las multitiendas.
2) No sean conformistas y empiecen a generar ideas propias.
3) Si van a copiar: HÁGANLO BIEN.
Γειά σας,