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Eduardo Frei y sus nuevos títeres campañables.

Parece que la flecha de la campaña cambió su dirección nuevamente. Esta vez hacia abajo, porque sinceramente Gomilalo ya no sabe qué hacer para levantarle votos a los demás candidatos captar más fieles.
Es impresionante cómo ayuda la tecnología. Ahora sólo basta con levantar el teléfono, marcar el 1-800-PRESI-PRESI y pedirle a la tía Michelle que apoye la candidatura. -“¿Aló? Lalo, ¿que pása? ¿Necesitas que reconozca ante Chile que estoy contigo? Pucha, lo siento, soy la máxima autoridad y no puedo apoyarte públicamente porque se vería feo, pero le puedo pedir a mi mami que lo haga por mí”.
Y así fue cómo Ángela Jeria salió esta semana, haciendo su pantalla política como parte del nuevo show de Lalo, que por lo menos a mí, me parece otro pobre intento por arañar la pared antes de caer al fondo del pozo.
Como si fuera poco, el titiritero añadió otro muñeco a su colección de caras por la buena imagen. Laura Albornoz, renunció al SERNAM para ingresar al comando y ahí detrás está Eduardito relamiéndose los bigotes, esperando a ver cuánto subirá el marcador de votos.

Y así ocurre, cada vez que baja la temperatura en el termómetro de las elecciones, los candidatos empiezan a incurrir en métodos que están en directa relación con su desesperación, como empezar a molestar a ministros y otros nobles personajes de la atmósfera presidencial o invitarlos a tomarse un traguito a "La Piojera" para ganar cuota.
Lalo, por último si vas a ocupar parientes, ocupa los tuyos como lo hizo Piñera con el Negro, porque molestar a tus propios amigos para ese tipo de favores, no está bien y sobretodo si hablamos de la mamá de la Presidenta, menos tiene justificación.
Los consejos de Demien son:
1) Reparte rosas, compra chocolates o promete medidas que mejoren la situación laboral de las mujeres. No más favores de amigos.
2) Pregúntale al Bowen si se le ocurre alguna solución más creativa.
3) Pídele a Piñera el dato del cirujano para poder conseguir la sonrisa eterna.
Γειά σας,
Demien.
Es impresionante cómo ayuda la tecnología. Ahora sólo basta con levantar el teléfono, marcar el 1-800-PRESI-PRESI y pedirle a la tía Michelle que apoye la candidatura. -“¿Aló? Lalo, ¿que pása? ¿Necesitas que reconozca ante Chile que estoy contigo? Pucha, lo siento, soy la máxima autoridad y no puedo apoyarte públicamente porque se vería feo, pero le puedo pedir a mi mami que lo haga por mí”.
Y así fue cómo Ángela Jeria salió esta semana, haciendo su pantalla política como parte del nuevo show de Lalo, que por lo menos a mí, me parece otro pobre intento por arañar la pared antes de caer al fondo del pozo.
Como si fuera poco, el titiritero añadió otro muñeco a su colección de caras por la buena imagen. Laura Albornoz, renunció al SERNAM para ingresar al comando y ahí detrás está Eduardito relamiéndose los bigotes, esperando a ver cuánto subirá el marcador de votos.

Y así ocurre, cada vez que baja la temperatura en el termómetro de las elecciones, los candidatos empiezan a incurrir en métodos que están en directa relación con su desesperación, como empezar a molestar a ministros y otros nobles personajes de la atmósfera presidencial o invitarlos a tomarse un traguito a "La Piojera" para ganar cuota.
Lalo, por último si vas a ocupar parientes, ocupa los tuyos como lo hizo Piñera con el Negro, porque molestar a tus propios amigos para ese tipo de favores, no está bien y sobretodo si hablamos de la mamá de la Presidenta, menos tiene justificación.
Los consejos de Demien son:
1) Reparte rosas, compra chocolates o promete medidas que mejoren la situación laboral de las mujeres. No más favores de amigos.
2) Pregúntale al Bowen si se le ocurre alguna solución más creativa.
3) Pídele a Piñera el dato del cirujano para poder conseguir la sonrisa eterna.
Γειά σας,
Demien.

