Paris: todavía no te quiero.
Aquí nos terminaron de matar. Yo pensaba, al ver la primera parte, que de igual forma debían haber dejado a algún grupo de la población (quizás el que tenía malo el volumen de la T.V. y se salvó de Katy Perry) con la expectación de ver qué pasaba y con esta basura, terminaron de matarles la ilusión.
Incluso me emocioné algo al principio: "¿podrá ser que lo van a salvar?", me pregunté, iluso. Claro que no, Benjamín Vicuña detiene la narración únicamente para invitarte al noble acto de la compra y luego Claudia Conserva aparece de la nada (con un "shot through the heart" a lo Cristián Ángel), a seguir
No, Paris. De verdad no me gusta.
Y la infamia continúa en una tercera parte. No se preocupen, se las voy a traer para poder cerrar el capítulo y olvidar que pasó.
Γειά σας,
Demien.